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Los arrabales de la primitiva Madrid islámica

Plano del Madrid musulmán | Siglo X | Con el alcázar, la muralla, la almudayna y la medina, la mezquita mayor y los arrabales extramuros

Plano del Madrid musulmán | Siglo X | Con el alcázar, la muralla, la almudayna y la medina, la mezquita mayor y los arrabales extramuros

Al hablar de la primitiva muralla del Madrid musulmán comentábamos que el Mayrit musulmán  se asentaba en la cima de una colina con una única zona más accesible (la actual calle de Carlos III) y tres vertientes con escarpes más pronunciados. Sobre una de ellas (la terraza del Manzanares) se asentaba el alcázar. Los alrededores de las otras dos fueron acogiendo una población civil más numerosa y conformando así los arrabales, último de los elementos que estructuraban el Magerit islámico y único extramuros del recinto defensivo primitivo.

Por el fondo del barranco de la Calle de Segovia corría un arroyo (llamado arroyo de San Pedro en época cristiana) al que vertían las aguas de la colina sobre la que se asentaba aquel primer Madrid islámico. Al otro lado de ese arroyo existía otra pequeña colina, que actualmente ocupa el Parque de Las Vistillas, donde se fue aposentando una población civil, de marcado carácter artesano y mercantil, que constituyó el primero y principal de los arrabales primitivos.

La Puerta de la Sagra se abría al otro escarpe, el de la actual Cuesta de San Vicente, y en sus alrededores se formó el segundo de los arrabales del primitivo Mayrit islámico. Más disperso que el Arrabal de Las Vistillas, este arrabal estaba formado principalmente por campesinos que atendían las necesidades alimenticias de la fortaleza madrileña, pues se componía de numerosas huertas y fértiles tierras de cultivo gracias a su proximidad al Manzanares, conocido en aquella época como Guadarrama.

Posiblemente, se crearon arrabales también en las cercanías de las restantes puertas que abrían la muralla al interior del recinto fortificado según la importancia defensiva de la guarnición militar iba atrayendo a una población civil cada vez más numerosa. Primero se instalaron las familias de los guerreros en la almudayna y en la medina y, posteriormente, fueron ocupando los arrabales mercaderes, artesanos, labradores y  ganaderos. Por último llegaron jugadores, quincalleros, prostitutas y demás buscavidas que suelen acompañar a los soldados.




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